Prueba: Volkswagen Polo Highline AT

El Polo es el más caro entre sus rivales, pero ofrece buen equipamiento y un envase moderno. En el debe queda un motor con prestaciones modestas.

Por Martín Simacourbe
Fotos: Venancio Ozino

Aunque el Polo es un nombre conocido en la Argentina (el sedán de tercera generación se produjo en Pacheco y el de quinta se importó de India), nunca habíamos tenido la versión hatch del modelo. En 2002 el brasileño de cuarta generación estuvo ahí de venir, pero la crisis lo liquidó antes subirse al barco.

Esta sexta camada llega, como el Virtus (que ya probamos en AutoWeb, ver nota), importado desde Brasil en una interesante gama, compuesta de tres versiones de equipamiento con un único motor y las opciones de caja manual o automática en cada una de esas opciones.

Más allá del tercer volumen, el Polo se diferencia del Virtus por una menor distancia entre ejes (casi 10 cm), lo cual reduce el espacio en las plazas traseras, aunque este siguen siendo bueno con respecto a sus rivales. En el resto es exactamente el mismo modelo, pese a la diferencia de nombre.

Justamente por eso, si bien vamos a repasar cada punto como acostumbramos en AW, al ya haber probado el Virtus nos vamos a concentrar en las principales virtudes y defectos de este Polo con respecto a la competencia. Como en el caso del sedán, probamos en su versión tope de equipamiento asociado a la caja Tiptronic de seis marchas.

¿Cuales son esos rivales? Por tamaño, precio y equipamiento, el Polo sale a competir contra los Citroën C3, Fiat Argo 1.8, Ford Fiesta, Honda Fit, Kia Rio, Nissan Note, Peugeot 208, Suzuki Baleno y Toyota Yaris.


DISEÑO/ESTILO
Como dijimos, hasta el parante central el diseño es idéntico al del Virtus. La trompa es bastante similar a la de todos los VW, pero el resultado es moderno, mientras que la cola también tiene un aire familiar, con trazos simples que dejan gusto a poco.

Como marca la historia, el Polo tiene una tercera ventanilla lateral (algo que lo distingue del Golf, que nunca la ha incorporado a su diseño), algo que también lo diferencia del actual Gol, al que supera por 16 cm de largo, 10 de ancho y otros 10 entre ejes. El alto es casi el mismo.

El baúl alcanza los 300 litros, una buena cifra si se lo compara con todos los bicuerpo del segmento B. Para abrirlo, hay un botón interno, pero carece de uno en el portón, lo que incomoda bastante una maniobra que no suele realizarse al primer intento.


INTERIOR/CONFORT
Para el conductor, no hay variaciones entre el Virtus y el Polo. Para no cansar mucho con respecto a lo ya mencionado en el sedán, hay que resaltar la muy buena posición de manejo, el impecable instrumental (con varias vistas configurables, algo que ni por cerca se consigue en los rivales) y toda la buena información que entrega la pantalla táctil.

En el debe queda una presentación mejorable, más por la rusticidad de algunos plásticos que por la calidad en sí, que no está demasiado lejos del estándar Mercosur.

El tema está en la percepción, sobre todo cuando uno pone el ojo en las contrapuertas o la zona entre los asientos, es de un menor esmero al que entregan prácticamente todos los rivales mencionados. Salvo los apliques que rodean la pantalla táctil, no difiere mucho de los Onix, Ka, Sandero, Etios y el propio Gol.

Para las piernas de los pasajeros del sector trasero hay menos espacio que en el Virtus, pero si se miran los rivales el Polo sale bien parado. Está parejo con un Yaris, un Argo y un Baleno y ofrece más lugar que los C3, 208 y Fiesta.

Como en el sedán, la peor parte se la lleva el quinto ocupante, producto de un voluminoso túnel central que no sabemos bien qué hace allí pero que obliga a llevar las piernas separadas y entrar en conflicto con el de al lado.

En cuanto al equipamiento, es bien completo y solo se le podría reprochar la falta de tapizados de cuero o techo corredizo, presente en muchos de sus rivales.


MOTOR/PRESTACIONES
Las mismas críticas que se llevó el Virtus valen para este Polo. Bajo el capot hay un mil seiscientos multiválvula que entrega 110 CV, una cifra respetable pero que queda detrás del eficiente 1.6 de PSA, el potente (pero gastador) 1.8 de Fiat y el austero 1.6 de Ford, por nombrar a algunos.

Pero más allá del caballaje, las prestaciones que entrega este Polo son bastante austeras. De hecho el Yaris, con 107 CV, es más veloz, algo que repiten los franceses y, por supuesto, el Argo.

No es culpa de la muy buena caja Tiptronic de seis marchas, sino de un propulsor con cierta antigüedad, que se despierta en la zona media/alta del cueltavueltas y tiene una respuesta con pocos bríos en baja.

Si no se pisa con vehemencia el acelerador, la caja tarda en encontrar el mejor de los cambios en ciudad y solo cuando se lo solicita con ahínco se despierta. Para mitigar esto se pueden pasar los cambios a través de la selectora o en las levas del volante.

El consumo es muy bueno en ruta, con valores austeros (menos de seis litros a 100 km/h), pero en ciudad hay rivales que piden mucho menos y no superan los 10 litros, una cifra que sobrepasa el Polo en la urbe.


COMPORTAMIENTO
Pese a un conjunto de suspensiones pensado para maximizar el confort de marcha, el Polo tiene un buen desempeño dinámico, aunque lo notamos menos capaz que el Virtus en algunas curvas cerradas.

Queda por detrás de lo que puede entregar un 208, un Fiesta o un Rio, pero sin llegar a comprometer la maniobra. Y se lo nota más aplomado que un Argo o un C3, y apenas mejor que un Yaris.

En la ciudad es muy confortable, incluso con una amabilidad superior a la del Gol en terrenos desparejos, y una dirección con una asistencia perfecta, incluso en situaciones de manejo más deportivo.


SEGURIDAD
Uno de los puntos altos del Polo en todo sentido. Es cierto que no ofrece aribags de cortina o de rodilla como tienen varios rivales, pero lo mejor es que ofrece de serie esos cuatro airbags, algo que ninguno de sus competidores brinda (cuando la gama tiene más de un equipamiento).

A eso le suma ESP en todas estas variantes, un excelente resultado en las pruebas de choque de Latin NCAP y un muy buen rendimiento de los frenos, con detenciones por debajo de los 40 metros para la prueba de 100 a 0 km/h.


PRECIO/COMPETENCIA
Como el Virtus, el Polo siempre fue un auto caro en relación a al competencia, pero últimamente los precios se acomodaron bastante y hoy está un porcentaje muy pequeño por encima de sus rivales.

Además, hay elementos que justifican pagar de más, como la moderna plataforma con excelentes resultados en impacto o el buen equipamiento con exclusividades como el tablero, aunque la motorización le baja unos cuantos puntos a esa sensación de mejor opción.

El precio a la fecha por este Highline AT es de 781.900 pesos, un valor que no lo deja mal parado ante otros full automáticos, que están en el orden de los 750.000 pesos. A saber: C3 Shine $740.000, Argo Precision $703.000, Fiesta Titanium $765.000, Fit EXL $750.000, Rio SX $745.000, Peugeot 208 Feline $760.000 y Yaris S 742.000. Sólo el Note vale menos de 600.000, pero es el único sin ESP y con solo dos airbags.

Lo bueno del Polo es que ofrece la caja automática en otras versiones más baratas, en las que vas a resignar algunos elementos de confort (no así de seguridad, que no suele ser la del full en los rivales), que sí podrías encontrar en la competencia.


Lo Bueno

Confort de marcha
Equipamiento
Nivel de seguridad
Posición de manejo
Consumos en ruta

Lo Malo

Prestaciones
Calidad mejorable
Quinta plaza
Auxilio temporal
Precio elevado


FICHA TECNICA

Motor
Naftero, 4 cilindros, 16 válvulas
Cilindrada: 1.598 cm3
Alimentación: Nafta
Potencia: 110 CV a 5750
Torque: 15,8 kgm a 4000 rpm

Transimisión
Caja: Automática de seis marchas
Tracción: Delantera
Frenos: Disco/Tambor

Tren de Rodaje
Suspensiones: McPherson/Eje rígido
Dirección: Eléctrica
Neumáticos: 165/55 x 16″

Dimensiones y Capacidades
Largo/Ancho/Alto: 4,057/1,751/1,468 mm
Peso:  sin datos
Baúl: 300 litros
Tanque: 50 litros

EQUIPAMIENTO DE CONFORT
Acceso y arranque sin llave
Arranque en pendiente
Butaca con regulación en altura
Cámara de retroceso
Climatizador
Control crucero
Encendido automático de luces
Faros antiniebla delanteros direccionales
Llantas de aleación
Pantalla táctil con navegador
Pack eléctrico
Sensor de estacionamiento delantero y trasero
Sensor de lluvia
Volante con doble regulación

EQUIPAMIENTO DE SEGURIDAD
Airbags frontales y laterales
ABS
Apoyacabezas (5)
Cinturones inerciales (5)
Control de tracción y estabilidad
Isofix
Faros de led diurnos

PRESTACIONES

Aceleraciones
0-100 km/h: 12,3 s.
0-400 metros: 18,1 s.
0-1000 metros: 33,4 s.

Recuperaciones
80-120 km/h en D: 9,3 s.

Frenada
100-0 km/h: 39,1 mts.
140-0 km/h: 69,0 mts.

Consumos
100 km/h: 5,5 litros/100 km.
130 km/h: 7,5 litros/100 km.
Urbano: 10,3 litros/100 km.

1 comentario
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  • EQUIPAMIENTO

Volkswagen Polo Highline AT

- Precio $ 781.900
- Potencia 110 CV a 5750
- Aceleración 0 a 100 km/h 12,3 seg.
- Consumo promedio 8,6/100 km

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1 Comentario

  • Al
    30 noviembre, 2018, 3:41 pm

    Es extremadamente caro, y más por tener ese motor… Lo demás es anecdótico. VW y Chevrolet se ríen de sus clientes

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